lunes - 19 abril - 2021
Inicio Local Pese al plástico, la lámina; 60 años de crear piezas únicas para...

Pese al plástico, la lámina; 60 años de crear piezas únicas para la industria – Noticias Locales, Policiacas, sobre México y el Mundo | El Sol de San Luis


Entre el filo de las láminas de metal y el gris óxido que de ellas emana, una familia de hombres trabajadores le dan forma a este material tan noble para crear piezas utilitarias únicas, en un espacio que persiste a pesar de la transformación de la industria y la imponente llegada del plástico.

Cortadores de galletas, piezas decorativas, lámparas y hasta cocinas industriales son las que elaboran en uno de los talleres más antiguos y tradicionales de la Capital, el cual es conocido como ”Taller de hojalatería Industrial”.

En este taller labora la familia Diosdado, quienes desde hace más de 60 años se dedican a realizar piezas desde la hojalatería, donde trabajan con calibres delgados en lámina y pailería, además de diversos productos relacionados con el metal, acero inoxidable, lámina galvanizada, lámina negra, latón y cobre, de igual forma realizan soldadura en general.

Michel Diosdado, artista y escultor, es parte de la tercera generación de su familia que siguió el legado de su padre Porfirio Diosdado y su abuelo Ceferino Diosdado (+), quienes le enseñarían desde muy pequeño a conocer el material con el que trabajaría para subsistir con toda su familia.

“Mi abuelo empezó desde muy joven en este negocio, que se volvería un oficio familiar a través de generaciones. Él nos enseñó a conocer el material, a notar las diferencias de los aceros y metales, por ejemplo para acero inoxidable hay diferentes tipos y diversos acabados, así como las nociones de cómo podemos aplicar y transformar el metal y su usos”.

“Yo aprendí directamente de mi papá, lo veía trabajar y hacía cualquier cosita aquí en el taller para entretenerme. Pero fue hasta que entré a estudiar la licenciatura en Artes Plásticas, que enfoqué parte de mi tiempo a este oficio”.

Trazos y geometría analítica son la base del trabajo que se realiza en este lugar. Sobre una mesa de madera, entre gran cantidad de herramientas, Michel y su familia dibujan las formas de las piezas que elaborarán, y como creadores del metal, desde cero, una lámina es convertida en un objeto repleto de siluetas y usos.

“Iniciamos con la hoja de lámina sobre la mesa de trabajo, realizamos el trazo y se procede hacer el corte. Posteriormente se pasa la lámina al área de doblado, ensamblamos y soldamos”.

“En herramientas utilizamos tijeras especiales para lámina de calibre 28 hasta el 14, placas, guillotina para cortes, dobladora, punteadora que es la que une el metal a base de puntos eléctricos, máquina para soldar. Aquí soldamos en proceso tig, gas argón, eléctrica, con estaño con cautín de cobre y la autónoma que es con oxígeno y acetileno”.

En este taller de hojalatería fabrican varias piezas para la industria, como campanas y extractores, asimismo cocinas completas para restaurantes, y piezas de acero inoxidable. Cada pieza de categoría industrial les requiere un total de 7 días para terminarla y la pieza más simple, sólo unas horas o hasta un día completo. Cada trabajo lo realiza una sola persona que se dedica por completo a elaborarlo.

De las piezas más extrañas y dificultosas que han fabricado en este taller, son los proyectos sobre diseño, como una pieza escultórica en forma de pez para el ángel San Rafael de la Iglesia de la Compañía, “Esa pieza la elaboramos escama por escama, a base de golpe y soldadura. Fue realizada por dos personas, en un lapso de dos semanas de trabajo, no era una pieza muy grande pues solo medía 40 cm por 18 cm, pero igual requirió mucho esfuerzo hacerla”.

Los costos por piezas son diversos, entre las más económicas se encuentran los cortadores de galletas los cuales pueden ser personalizados de 25 y 30 pesos, y las de precio más alto serían piezas industriales como las campanas para cocina de acero inoxidable de 12 mil pesos.

Para Michel Diosdado y su familia, este oficio y taller no sólo les significa una manera de salir adelante, sino también la emotividad que implica, el también conocer nuevos rostros y personas a través de su trabajo. “La satisfacción del cliente es una gratificación enorme para nosotros, hacer buenos trabajos y que seamos una referencia porque ya no hay talleres como este, así familiares. Es el sentimiento el que nos mueve hacer las cosas bien, por mi padre y abuelo”, finalizó Michel.

Leer más de El Sol de San Luis



Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments