viernes - 14 mayo - 2021
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Camino un sendero lleno de espinas en busca de justicia; no descansaré: Silvia Castillo – El Sol de San Luis


Hace una semana la señora Silvia Castillo Hernández esperaba el autobús que la llevaría a un viaje de más de cinco horas hacia la Ciudad de México. En su equipaje, algunas lonas dobladas dibujaban el joven rostro de su querido hijo Alan Francisco Ibarra Castillo, asesinado en marzo del año 2019 en San Luis Potosí.

Entre las lonas que poseía se encontraba también una que exhibía el retrato del Juez (Giovanni Efrén) encargado del caso de su hijo, a quien acusa de corrupción debido a que después de lograr que vincularan a proceso al principal sospechoso -señalado como autor material e intelectual del asesinato-, éste dejara libre al implicado, alegando anomalías al integrar la carpeta.

Situación que ha obligado a Silvia a desplazarse de su lugar de origen, pues ante la falta de compromiso y disposición de la Fiscalía General de Justicia de SLP, su búsqueda por la obtención de justicia para su hijo le ha requerido trasladarse en más de una ocasión hacia Palacio Nacional, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Secretaría de Gobernación de la CDMX, para que sean escuchadas sus exigencias.

Silvia encarna el dolor de miles de madres mexicanas que padecen la ausencia de sus hijos e hijas a causa de la violencia. Hoy sin apoyo y sin ayuda, y después de haberse amarrado a las puertas del Congreso del Estado de SLP y desnudado como protesta en las instalaciones de la Fiscalía de la entidad, exige al Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, le preste atención al caso de su hijo.

“Buscaré mil maneras de llamar la Atención de este gobierno podrido, de este sistema de porquería que revictimiza el dolor más horrible como es perder lo más puro (un hijo). He caminado un sendero lleno de espinas que han sangrado mi corazón en búsqueda de justicia”, remarcó con dolor.

Los hechos ocurrieron un 23 de marzo del año 2019, cuando el joven Alan Francisco Ibarra Castillo de 23 años de edad fuese invitado a acampar por uno de sus vecinos (Adrián “N”). Después de ello, sin saber rastro de él todo el día 24, su familia emprendería el proceso de búsqueda en el cual levantaron la denuncia correspondiente ante Alerta Amber en su nombre. Todo terminaría en un trágico final, pues para el 26 de marzo, se encontraría su cuerpo calcinado en Escalerillas.

Silvia relata que en el proceso de investigación, el testimonio del y los implicados se contradice, “Primero mencionan que acamparon en Villa de Arista y después que no, que fueron a acampar al Valle de los Fantasmas. Al preguntarle al MP respecto a esto, me dijo que se pusieron nerviosos. Después Adrián “N”, decía que quien mató a mi hijo había sido la delincuencia organizada, pero eso no es verdad, mi hijo era bueno y no se metía con nadie. Solo deseo que los implicados los vinculen a proceso y si no son inocentes que estén presos”.

El asesinato de Alan se ha convertido en una tortura para la señora Silvia, quien además de enfrentar la ausencia de apoyo por parte de las autoridades, hace frente también al constante acoso y burla de los familiares de los “presuntos” implicados. “Han tratado de enlodar la memoria de mi hijo, pero quiero que sepan que él tiene mucha madre. A mi hijo lo quemaron vivo, lo golpearon, le sumieron su cabecita a golpes a mi bebé. Lo subieron a una camioneta, le colocaron ladrillos y una cobija para taparlo y prenderle fuego”, señaló.

Por otro lado, Colectiva Resistencia Materna San Luis Potosí Mexico, quienes han estado acompañando a la señora Silvia Castillo en su lucha por la exigencia de justicia, refirieron entorno al caso de Alan Francisco Ibarra y las indagaciones y las pruebas dispuestas en el caso, que el joven “fue quemado para, según ocultar evidencias, pero al ser un trabajo no profesional éste fue el resultado (cuerpo calcinado). Perpetrado por aproximadamente tres personas. El padre de un confeso, les dijo qué hacer con el cuerpo. Y uno de los presuntos, el único que no se ha dado a la fuga, sale libre por una “firma mal colocada.” No la dejemos sola. Hagamos un esfuerzo por manifestarnos con ella”.

LA LUCHA SIGUE Y SIGUE

Después de permanecer de nueva cuenta a las afueras de Palacio Nacional, hoy tras cumplirse una semana, la señora Silvia Castilllo ahora en compañía de otras madres potosinas que exigen justicia para encerrar a sus propios agresores y el de sus hijas, sigue sin recibir ningún tipo de ayuda.

Con una bandera de México que cobija su torso desnudo, y un cubrebocas negro que enuncia las oraciones “No más corrupción”, “Justicia para Alan” y “Prisión preventiva”, Silvia, aguerrida y fuerte como ninguna otra permanece de pie por la memoria de su querido Alan.

Hoy la patineta de este joven a quien le arrebataron la vida de una manera tan cruel y abominable, ya no rueda más, se ha convertido en un mármol que adorna su sepultura, un recordatorio permanente en la mente de la señora Silvia.

Atestiguar el dolor de Silvia Castillo es indescriptible, y hasta ahora el único apoyo que le han sugerido los observadores federales -mientras se encuentra a las afueras de Palacio Nacional-, es ingresarla a un refugio de personas en calidad de calle y luego al hospital psiquiátrico San Bernardino, desdibujando por completo su calidad de víctima.

Ante la desesperación por la nula atención a su situación, Silvia Castillo también se ha dirigido a los grupos de delincuencia organizada, en busca de ayuda para buscar y encontrar a los culpables del asesinato de su hijo Alan, “Personas de los carteles me dirijo a ustedes y les pido ayuda en el asesinato de mi hijo, las personas que estaban con él al momento de los hechos dicen que fue la delincuencia organizada. La madre del principal sospechoso (Adrián “N”), hace hincapié además en nombrar específicamente a un cartel. Ayúdenme soy la señora Silvia Castillo madre orgullosa de Alan”.

En México el acceso a la justicia parece ser una utopía, actualmente son las madres quienes se convierten en investigadoras, abogadas y defensoras para resolver los asesinatos de sus hijos e hijas, y la señora Silvia es una de ellas, una madre en contra de la impunidad.

“Ya se cumplieron dos años de tu cobarde crimen hijo, tú no merecías esa horrible muerte hijito mío. Hace dos años te fuiste para no regresar, es una herida horrible que no sana, te amo mi niño hermoso. Cómo no estuve ahí para cubrirte con mi cuerpo cada golpe, te amo tanto hijito, me cuesta tanto ya no poder darte un abrazo mi amado Alan, hasta siempre mi todo aquí está mami hijito querido”.

Los días pasan y la señora Silvia sólo espera ser escuchada y atendida, una lucha que se ha convertido en su motivo de vida, pues dice, “ya son dos años de impunidad pero no descansaré hasta que esos paguen lo que le hicieron a mi bebé, si es necesario realizaré varias movilizaciones en la Ciudad de México”.

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